Por: Catalina Walsh
Qué más quisiéramos que poder compartir esta fecha tan especial con todos nuestros conocidos, pero ahora más que nunca la economía no está para esto. ¿Cómo manejar entonces la situación para que nadie se sienta excluido?
Empieza por definir el número de invitados que puedes tener en tu fiesta. Ya que tienes ese número, inicia tu lista con las personas que son más importantes para ti y para tu prometido. Esto te dará una lista base a la cual puedes ir agregando al toparte con algunas de las siguientes circunstancias.
Los primos de los primos
Hay que aceptarlo, nuestras familias latinas tienden a ser bastante grandes. Si tú tienes una de esas familias que sólo se reúnen en bodas y funerales, ¡No sientas que tienes que cargar con la tradición! Si te sobran lugares, invita a aquellos que sabes que son más importantes para los miembros de tu lista base: El primo de tu papá, la hermana de tu abuela, la mejor amiga de tu mamá. Si no te quedan lugares planea una celebración informal con toda la familia, una carne asada, por ejemplo. Asegúrate de invitar a cada uno directamente y explícale que la recepción de tu boda será pequeña pero que para ti es muy importante poder celebrar con toda tu familia aunque sea de una manera informal.
Compañeros de Trabajo
Quizás sea más importante para ti invitar a tu jefe que a tu colega que se sienta en el cubículo de a lado. Pero, ¿Qué tal si esta colega es una de tus mejores amigas y ya no te quedan más lugares para invitar a tu jefe? La solución es más sencilla de lo que parece. Organiza un brindis en tu oficina y explícales a todos que la recepción de tu boda será pequeña, pero que te gustaría celebrar con ellos de esta manera. Unas botellas de vino y unos bocadillos lograrán que todos sientan que son parte importante de esta ocasión sin que tú te tengas que gastar una fortuna en agregarlos a tu lista de invitados.
Los acompañantes
¿Un boleto o dos? Aunque lo ideal es poder darle dos boletos a cada invitado, vamos a ser sinceras, si tienes que elegir entre invitar a tu mejor amiga de la universidad o a un chico con el que tu prima apenas empezó a salir, la respuesta es obvia. Manda dos boletos a los invitados que tienen una pareja formal o cuando sabes que tu invitado no podrá asistir si no va acompañado. Con los demás se sincera, diles que tienes un límite de boletos y que lamentas mucho no poder darles más que uno.
Recuerda que el objetivo de esta celebración no es quedar bien con todos sino celebrarlos a ti y a tu otra mitad . Invita a aquellos con quienes ustedes dos quieren compartir su unión y disfruten.


