Por: Veronika Lazabal
Probablemente, cuando planeaste tu boda en el verano, tenías ciertas ideas en tu mente: un día perfecto, con una brisa delicada entre los rayos del sol, cuyos brazos calientitos acariciaran a las caras felices de tu familia y amistades. Sin embargo, te aseguro que deshidracion, quemadura del sol, o invitados sobrecalentados no son parte de tu plan ideal. Pero, para esas damas que no están preparadas, esos son los peligros que las pueden esperar durante una boda en el verano. Suerte para ti, tenemos el remedio. Aquí les traemos los pequeños secretos que pueden asegurar que tu día especial será picoso y caliente… de la mejor manera.
Sombra, Por Favor
Aunque has encontrado la playa, viñedo, o prado perfecto para tu ceremonia y recepción, es importante tener en mente que el tiempo de verano a menudo es impredecible. Lluvia en junio o días ardientes en julio no son raros, y uno u otro son convocatorios de la ejecución de un plan “B”. Una carpa blanca y elegante, sombrías grandes, o unos arcos estratégicamente colocados pueden proporcionar no solo ambiente, pero también un escape de cualquier condición meteorológico.
El Poder de Accesorios
Hasta unas adiciones sutiles a tu boda de verano pueden hacer una gran diferencia en la mente de tus invitados. El precio de agregar un sistema de nebulizacion a tu lugar de recepción es mínimo, pero el alivio que proporcionan es enorme. También pudiera ser una buena idea imprimir tu programa de boda en un abanico. (A nosotras nos encantan los abanicos de la compañía Daisy Days. Tienen un estilo para encajar a todas temas- y presupuestos- de bodas.)
Decir “Si” al Agua
En la selección frenética del lugar, proveedores, y el vestido ideal, a veces es fácil olvidar las cosas más sencillas. Teniendo bastantes botellas de agua fría disponibles para tus invitados puede ayudarles a mantenerse refrescados- y así quedas tú como el héroe.


